En los post anteriores hemos hablado de distintas ramas de la magia y de Magos de Batalla que, dentro de sus campos, se especializaban en una forma de lucha u otra. Hoy, dentro de esta publicación, introduciremos a los Vengadores, aquellos que priorizan el uso de la Furia.

Y ¿qué tienen de diferente en comparación con las otras ramas? Estos Magos de Batalla se especializan, principalmente, en la lucha cuerpo a cuerpo. Este estilo de batalla obliga a confiar en el uso de la magia para aumentar la propia fuerza física. Buscan causar el mayor daño en las distancias cortas, el Vengador acabará apostando todo a una sola posibilidad sin cuartel: que el rival caiga antes que él bajo el puro asedio de ataques físicos potenciados. Este tipo de magos tienen que aprender a advertir cuando ha llegado el momento de tomar riesgos y atacar. En caso de contar con la ayuda de los aliados, la osadía del Vengador se desencadenará de forma definitiva.

Dentro de la historia, durante los tiempos de paz del Imperio Queriam, los Vengadores eran los Magos de Combate favoritos para la mayoría de los espectadores. Hacían rugir al público como ningún otro combatiente. Personificaban, de alguna forma dentro de estos espectáculos, los tiempos de guerra anteriores al Imperio, cuando el Vengador era el protagonista indiscutido, la vanguardia de cualquier ejército de magos.

En la actualidad, tras los miles de años que han transcurrido desde la Hecatombe, los combates entre las cuatro facciones han convertido la paz en el Imperio en un lejano recuerdo. Por ello, todo equipo de batalla y orden de magos, necesita a un Vengador en primera línea de batalla, desde donde se decide el destino de Arena.