Surgidos de entre las sombras de La Orden Azurea, los herederos de Galvan decidieron no soportar más la persecución sufrida durante años. De esas discrepancias nació La Orden de Galvan.

Operan desde un lugar llamado La Fortaleza. El resto de órdenes desconocen su emplazamiento, pero todo parece indicar que debe encontrarse en algún lugar del Archipiélago Nimbio. Son expertos en nigromancia, pioneros en invocaciones desde planos conocidos exclusivamente por la orden, y especialistas en toda clase de oscuros experimentos con la Palabra Arcana.

Se desconoce el número exacto de integrantes que la forman y la extensión de sus fuerzas, pero todos saben que tienen ojos y oídos repartidos por todo el continente Arena y el Archipiélago Nimbio. Lo que desconocen las demás órdenes es que La Orden de Galvan está en todas partes, a través de una Fortaleza interconectada por portales que enlazan sus módulos.

Y, menos todavía, sospechan que algunos de estos portales expanden la influencia de los herederos de Galvan a otros planos. Y, en la actualidad y de una forma oculta, influencian en el destino de todo el continente.