Después de la Hecatombe, de la cual os hablábamos hace unos días, casi todo el territorio de Arena quedó desertizado. Aún quedan en su superficie algunas zonas de agua y vegetación, pero están aisladas unas de otras y separadas por grandes distancias.

Una parte del Imperio consiguió sobrevivir en las Islas Flotantes elevadas por los Mitales. Otros se refugiaron en cuevas y montañas. El resto se adaptaron al gran desierto que es el Erial.

Son zonas peligrosas, sufren ataques e incursiones desde los Abismos. Se trata de profundas brechas y depresiones surgidas durante la Hecatombe, dejadas por las Islas Flotantes al separarse de la superficie. Y se han convertido en la entrada de bestias y demonios de origen desconocido.