Continuamos profundizando y analizando las diferentes ramas de la magia y, por supuesto, sus Magos de Batalla.

En esta ocasión nos sumergimos en aquellos que se hacen llamar Arcanistas y que destacan por su estudio de la rama mágica del Espíritu.

Ésta les permite utilizar con soltura hechizos que alteran la materia y la energía del cosmos. Para desesperación de sus enemigos, el Arcanista suele lanzar una abrumadora cantidad de hechizos de de fuego, aire y otras fuentes elementales.

Además, están especializados en el combate a distancia, apuestan por el desgaste, a la espera del momento oportuno para desplegar todo su poder. Su posición en los combates es un factor que sus aliados deberían tener en cuenta. Cuanto más tiempo evite el Arcanista la atención del oponente más implacable será su ataque.

Dentro de las Órdenes, los azureos entienden la rama del Espíritu como la más pura y ven, por tanto, al Arcanista como el representante de la esencia más virtuosa de la magia. Es lógico que esa tradición, heredada del Imperio Queriam, perdure en la Orden Azurea, siendo ellos los protectores del Reino.

Pero eso no significa que el resto de Órdenes no incluyan Arcanistas en sus filas: Incluso los Errantes, donde se valora mucho más la lucha cuerpo a cuerpo, pueden entender el dinamismo que otorga a cualquier estrategia el estilo de combate Arcanista.